¿Qué potencial impacto tendría esta salida de Grecia?
¿qué escenarios o posibilidades pueden darse?
¿qué consecuencias tendría esto en la economía mundial y la zona euro?
Esta incapacidad para cumplir con sus obligaciones no es nada nuevo, ya que seguro has oído hablar de los rescates a los países en problemas de la Eurozona. A pesar del dinero que se le ha ido facilitando, supervisado esto por la ya famosa “troika” (consiste en tres entidades, el Fondo Monetario Internacional, la Unión Europea y el Banco Central Europeo), no se ve que sea sostenible el asunto: no ha retornado la capacidad de generar recursos, y por ende no se ve que sea capaz de pagar – el inyectar dinero de manera indefinida no soluciona nada y por otro lado es posible generar enormes pérdidas por dar préstamos que posiblemente nunca se pagarán.
Y el dinero, de manera indirecta ha salido de los bolsillos de las personas de los países solventes económicamente, entonces claramente estos países no quieren prestar sin que hayan condiciones claras de uso del mismo dinero, y de “comportamiento” (se pide la famosa austeridad fiscal, en contra de irse de fiesta con el dinero, de manera figurada).
Una de las principales trabas que tienen los países en problemas de Europa, es la falta de competitividad que conlleva el tener una moneda altamente apreciada como el euro; al no tener una moneda propia, los países como Grecia al momento no pueden depreciar su moneda, haciendo sus productos y servicios más atractivos para el mundo (como alguna vez lo hizo Argentina).
Entonces como consecuencia, una posible salida al problema es recuperar esta competitividad abandonando el euro para retomar una moneda propia que se depreciaría de manera considerable, haciendo más competitiva la economía; esto trae a su vez potencialmente muchísimos problemas, pero es una posible salida.
Otra posibilidad está en que se deprecie la moneda común, el euro, tras una acción coordinada del Banco Central Europeo, lo que sumado a los problemas de aquel continente permita retornar a la competitividad, pero la evidencia muestra que esto puede tomar muchos años, un lujo que países en graves problemas no se pueden dar.
También algunos han rumoreado otra alternativa, que los países fuertes como Alemania en alianza con otros pocos abandonen el Euro, permitiendo la devaluación natural del mismo.
Por último, constantemente se habla de los famosos eurobonos, una forma de que la eurozona como un todo acceda a créditos, con el respaldo de toda la comunidad, lo que permitiría un acceso al dinero en excelentes condiciones; el problema de esto es que los países más disciplinados fiscalmente estarían literalmente pagando por el despilfarro de los demás, una situación complicada y para muchos injusta.
Volviendo a la posibilidad de Grexit, o sea la salida de Grecia, los potenciales impactos serían por supuesto la perdida de dinero de las instituciones que han prestado a este país. Se produciría una pérdida de confianza, y lo más grave, de resultar la maniobra, los votantes de otros países en problemas comenzarían a preguntarse por qué no hacer lo mismo ellos. Esto si ocurre de manera descontrolada, podría llevar a su vez a otra gran crisis financiera mundial, por los efectos sobre la economía global (se sumaría al pobre crecimiento que se ha visto en el mundo considerando a Estados Unidos y China, junto con una desaceleración de los emergentes).
Por lo anterior es que se dice que esta potencial salida de Grecia puede ser “ordenada” o “desordenada”. En el primer caso, el preferido, sería la misma eurozona que supervisaría todo el proceso, ayudando a recapitalizar los bancos y darle mucho más plazo y mejores condiciones a los préstamos ya existentes (de pagarse en la moneda local). Además se podrían destinar recursos al apoyo de los demás países en problemas, que si tienen posibilidades de ser más competitivos y poder resolver su situación económica, permitiendo la recapitalización de los bancos.
En cualquier caso, aún todo esto es un dilema, y hay muchas interrogantes sin resolver. Eso sí, siendo honestos, es posiblemente la mejor solución a todos los problemas actuales y lejos de caer en el catastrofismo, se puede interpretar como una “oportunidad histórica” para dale una salida social a la crisis.
